viernes, 11 de agosto de 2017

Jaroslav Kalfar - El astronauta de Bohemia

 
Título: El astronauta de Bohemia
Autor: Jaroslav Kalfar
Editorial: Tusquets Editores
Sinopsis: Huérfano desde niño, y educado en la Checoslovaquia rural por sus abuelos en circunstancias particularmente difíciles, Jakub Procházka es un joven astrofísico preparado para convertirse en el astronauta más célebre de su país. Cuando una peligrosa misión con destino a Venus le brinda la oportunidad de proclamarse héroe nacional y, a la vez, de expiar los pecados de su padre—infamante colaborador en la época comunista—, Jakub decide lanzarse al espacio desconocido. Si dejar atrás a su mujer ya lo sume en la incertidumbre, al hallarse completamente solo en la vastedad del universo no puede evitar que lo visiten no sólo algunos fantasmas del pasado, sino, sobre todo, un fantasma muy real, de formas no humanas, con quien traba una amistad cada vez más estrecha. El destino de Jakub, íntimamente ligado a los hitos de la historia checa, dará más de un giro inesperado. En una atmósfera onírica en la que lo intergaláctico se alía con lo más cotidiano, y la fantasía impregna lo más tangible, incluidos los hechos inapelables, nada parece decidido de antemano. Y, aun así, sombras insistentes proyectan sus tentáculos en el viaje vital emprendido por Jakub.
Opinión: Dando una vuelta por la librería me llamó poderosamente la atención el rótulo con el que la editorial Tusquets presentaba esta obra aludiendo a los mundos de Murakami y la prosa de Kundera. Con esas referencias es difícil resistirse ante lo que en realidad es un libro mucho más modesto enmarcado dentro de esa difícil etiqueta que pesa sobre todo escritor novel que consigue publicar su primer manuscrito. Como si de la clásica canción de David Bowie se tratase, Jaroslav cuenta la historia de un hombre que deja todo cuanto conoce para embarcarse en una odisea espacial con la esperanza de encontrar en la soledad del vacío exterior su propia redención personal. Me resulta difícil -por no catalogar de imposible- atribuir nada de lo leído a alguien como Murakami y desde la editorial no han tenido reparos en asociar su extraño realismo mágico con aquello que define a la literatura del japonés. Sin embargo, Murakami es mucho más que estética, al igual que Kundera es mucho más que verborrea elocuente.
En El astronauta de Bohemia hay momentos de lucidez donde se pueden atisbar esbozos de esa psique tan característica de sus personajes y en las que sus tribulaciones importan tanto o más que los propios sucesos de la trama. Sin embargo, el relato pierde interés conforme se desarrolla porque no es capaz de retener la atención ante las historias que Jakub, el protagonista, deja en tierra. Tal y como a él le ocurre, flotamos sin rumbo fijo presenciando personajes y escenas que no conducen a ningún punto claro. La temprana aparición de un extraterrestre con forma arácnida adicto a la Nutella (sí, tal cual) promete indagar en algunos puntos sobre el pasado de Jakub o, al menos, convertir esa fascinación inicial que provoca la criatura en algo más que un factor exótico. Por desgracia, eso no llega a ocurrir en ningún momento y el resultado es una obra en la que destacan sus momentos de lucidez, pero donde priman altibajos más que evidentes. Si en algunos capítulos enamora con la cotidianidad con la que describe la vida en una Checoslovaquia que hace frente a la caída del comunismo y las historias personales que ahí se fraguan, en otros divaga en temas superfluos que desvían el interés hacia ninguna parte.
A pesar de todo lo anterior, su lectura no es una pérdida de tiempo y la carrera de Jaroslav Kalfar se asienta en unas bases sólidas como para esperar grandes cosas de próximos trabajos. Hasta entonces, hay que conformarse con lo que se siente como una obra imperfecta en la que su autor vacila en la búsqueda de un estilo propio. Viajar al espacio nunca fue tan intrascendente.
Nota: 6/10

viernes, 4 de agosto de 2017

Restos

Los muslos sobre la hierba se esparcen dejando en vilo su naturaleza
mientras de sus raíces brotan historias bañadas por el sol castigado con los años.
Entre cartas invertidas, juegos de nombres obscenos y salvajes punzadas
ríen los pobres de espíritu que se conforman con encontrar dueño.

domingo, 23 de abril de 2017

Mis 5 recomendaciones para el Día del Libro

El Día del Libro es una buena excusa para recomendar las que considero cinco obras sobresalientes de las cuales todo el mundo debería leer al menos una. No están ordenadas bajo ningún criterio concreto y he intentado que la selección sea lo más variada posible, aunque al final no dejan de ser gustos personales.

Título: La insoportable levedad del ser
Autor: Milan Kundera
Editorial: Tusquets Ediciones
Sinopsis: Esta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Guiado por la asombrosa capacidad de Milan Kundera de contar con cristalina claridad, el lector penetra fascinado en la trama compleja de actos y pensamientos que el autor va tejiendo con diabólica sabiduría en torno a sus personajes. Y el lector no puede sino terminar siendo el mismo personaje, cuando no todos a la vez. Y es que esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector. En efecto, los celos de Teresa por Tomás, el terco amor de éste por ella opuesto a su irreflenable deseo de otras mujeres, el idealismo lírico y cursi de Franz, amante de Sabina, y la necesidad de ésta, amante también de Tomás, de perseguir incansable, una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser, se convierten de simple anécdota en reflexión sobre problemas filosóficos que, afectan a cada uno directamente, cada día.
Opinión: Mi gran descubrimiento y el tesoro que guardo como oro en paño en la estantería. Cualquiera al que preste mi libro va a encontrar un montón de citas subrayadas, ideas escritas en los márgenes de las páginas y muchos post-it, pero es que no es para menos. Es de esos libros que en cierta forma quieres guardarte solo para ti y no compartirlo con el mundo, aunque sin duda pide a gritos ser leído por cualquiera que tenga un mínimo de interés en conocerse a sí mismo. Kundera hace una radiografía detallada de la condición humana sin ornamentos con un gusto exquisito a la hora de describir las relaciones. Es una obra nihilista que pone de manifiesto nuestras contradicciones, los anhelos y frustraciones que nos persiguen. Hay momentos de desasosiego, de melancolía, pero también de reflexión ante las preguntas existenciales de sus personajes. Ah, y la explicación que da de lo considerado ‘kitsch’ es para enmarcar.

Título: Instrumental
Autor: James Rhodes
Editorial: Blackie Books
Sinopsis: La música fue su salvación. James Rhodes fue víctima de abusos durante su infancia y su vida ha estado marcada por esa tragedia. Escuchar a Rajmáninov en bucle durante su adolescencia y descubrir el Adagio de Bach en un ala psiquiátrica le ayudó a combatir sus demonios y a transformar su vida. James Rhodes es uno de los más eminentes concertistas de piano de la actualidad y un gran renovador de la música clásica. Ha protagonizado documentales para la BBC y Channel 4, escribe en The Guardian y ofrece recitales en todo el mundo. «Instrumental» son sus memorias, que vieron la luz en Reino Unido después de que el Tribunal Supremo levantara el veto que pesaba sobre la obra. Todo un tributo apasionado al poder terapéutico de la música y que aborda cuestiones fascinantes sobre cómo funciona la música clásica y sobre cómo y por qué puede cambiar nuestras vidas.
Opinión: El libro del año pasado. Jamás me había fascinado tanto un pianista con una vida más parecida a la de una estrella del rock que a la de un concertista de música clásica. James Rhodes expone con total crudeza los turbulentos episodios que lo han acompañado desde que era pequeño. Es un libro que habla del dolor, de la depresión y la frustración, pero también se vislumbra luz. Rhodes fue violado por su profesor de gimnasia cuando era un niño, lo que más tarde le ocasionaría problemas mentales y una tendencia suicida que intentó paliar a través de la música de compositores como Rajmáninov o Bach. Cada capítulo comienza con la historia de una pieza musical que liga a sus vivencias personales y es imposible acabar el libro sin haber escuchado ni una sola de ellas. No creo que sea un libro para todo el mundo, pero sí es el libro que hace falta leer. Es una lectura sufrida en la que su autor no hace concesiones a la hora de detallar cada testimonio y aunque suene a eslogan, es de esos casos en los que se comprueba que la música puede curar (junto a un buen tratamiento médico, claro). El gran logro es que en esa maraña de pastillas, cuchillas y pianos aún resuena en mi cabeza la Chacona de Bach. Es fácil entender al propio James Rhodes cuando dice aquello de que “la música clásica me la pone dura”.


 
Título: Tan poca vida
Autor: Hanya Yanagihara
Editorial: Lumen
Sinopsis: ¿Qué dicen y qué callan los hombres? ¿De dónde viene y dónde va la culpa? ¿Cuánto importa el sexo? ¿A quién podemos llamar amigo? Y finalmente... ¿Qué precio tiene la vida y cuándo deja de tener valor? Para descubrir eso y más, aquí está Tan poca vida, una historia que recorre más de tres décadas de amistad en la vida de cuatro hombres que crecen juntos en Manhattan. Cuatro hombres que tienen que sobrevivir al fracaso y al éxito y que, a lo largo de los años, aprenden a sobreponerse a las crisis económicas, sociales y emocionales. Cuatro hombres que comparten una idea muy peculiar de la intimidad, una manera de estar juntos hecha de pocas palabras y muchos gestos. Cuatro hombres cuya relación la autora utiliza para realizar una minuciosa indagación de los límites de la naturaleza humana.
Opinión: Quiero llorar y gritar tan fuerte que me tiemblan las manos al escribir esto. Después de leer este novelón tengo la sensación de haber perdido a un amigo y el vacío que deja es tan grande que no sé si cualquier otra lectura podrá llenarlo. Yanagihara ha escrito un relato marcado por el dolor, donde hay espacio en sus más de mil páginas para adentrarse en los recovecos más oscuros del ser humano, donde la rabia, el desencanto y la a veces escasa esperanza conviven en una peligrosa armonía que en todo momento corre el riesgo de acabar en tragedia. Tan poca vida es un tratado sobre el dolor, también una reivindicación de la belleza que encierra ese dolor, pero sobre todo una lección de vida. La prosa de su autora es ágil, con un dominio exquisito de los tiempos que centra la atención en la idiosincrasia que rodea a sus protagonistas. Las relaciones sociales, la culpa, el peso de lo que no se dice... Todo se queda corto para describir una obra que resulta difícil de encajar en una escritora novel. Algo se rompió en mí al acabar de leer la última página, pero agradezco a Yanagihara permitirme ver por una pequeña ventana la historia de Jude, Willem, JB y Malcolm. He reído, he llorado y hasta acabarlo no podía hacer otra cosa más que pensar en sus vidas. Obra maestra de la literatura contemporánea.

Título: Kafka en la orilla
Autor: Haruki Murakami
Editorial: Tusquets Ediciones
Sinopsis: Kafka Tamura se va de casa el día en que cumple quince años. La razón, si es que la hay, son las malas relaciones con su padre, un escultor famoso convencido de que su hijo habrá de repetir el aciago sino del Edipo de la tragedia clásica, y la sensación de vacío producida por la ausencia de su madre y su hermana, a quienes apenas recuerda porque también se marcharon de casa cuando era muy pequeño. El azar, o el destino, le llevarán al sur del país, a Takamatsu, donde encontrará refugio en una peculiar biblioteca y conocerá a una misteriosa mujer mayor, tan mayor que podría ser su madre, llamada Saeki. Si sobre la vida de Kafka se cierne la tragedia –en el sentido clásico–, sobre la de Satoru Nakata ya se ha abatido –en el sentido real–: de niño, durante la segunda guerra mundial, sufrió un extraño accidente que lo marcaría de por vida.
Opinión: Lo fácil habría sido recomendar Tokio Blues, sin duda la manera más aconsejable de introducirse en el universo Murakami y de lo mejor que ha escrito el japonés. Sin embargo, es con Kafka en la orilla donde más puede apreciarse la impronta y la mayoría de vicios en el estilo literario del escritor que tanto disfrutamos sus seguidores. Este es un viaje a ninguna parte, una huida que emprende el joven Kafka Tamura que lo lleva a refugiarse junto a extraños personajes en un sendero que en ningún momento parece claro hacia dónde se dirige o cuál es su finalidad. La narración está estructurada a través de dos puntos de vista en los que no faltan paisajes oníricos, descripciones hipnóticas y enigmáticas historias que solo resultan fascinantes bajo el particular filtro de Murakami. Más allá de su cautivadora prosa, Kafka en la orilla es una novela sobre la madurez, la importancia del pasado en la identidad personal y la importancia de continuar hacia adelante aunque no se vislumbre el camino.

Título: El Banquete
Autor: Platón
Editorial: Gredos
Sinopsis: La extensa y variada obra de Platón (ca. 428-ca. 347 a.C.) ofrece en El Banquete un estilo y una configuración peculiares, condicionados por la elección del escenario (una conversación después de una comida) y la naturaleza del tema tratado (el amor, esencial y recurrente a lo largo de la obra platónica). Como señala Carlos García Gual en la introducción a esta edición, Platón despliega con habilidad literaria y versátil retórica un abanico de perspectivas que permite al lector advertir la complejidad de los enfoques posibles, para luego establecer, a través de la iluminada revelación de Diotima, su propia teoría, según la cual el impulso erótico se sublima en una escala dialéctica hacia esa idea de Belleza que es también el Bien.
Opinión: La primera vez que leí El Banquete de Platón fue en el instituto. Es quizás de los pocos libros que a pesar de leer por obligación he disfrutado y es lo que me llevo de la asignatura de filosofía. Esto es así hasta tal punto que he vuelto a releerlo y dependiendo de la edad extraigo distintas lecturas de sus reflexiones. Quizás eche para atrás a más de uno, pero la puerta de entrada es sorprendentemente asequible para un relato con tantos siglos a sus espaldas. La narración es fluida y el contexto es tan simple como una reunión de amigos en la que divagan sobre aspectos de la vida y el ser humano. Creo que es una obra que todo el mundo debería leer, sobre todo en la adolescencia que en mi caso es cuando me pilló. El discurso de Aristófanes es sin duda el más importante de toda la obra y la explicación que da del ser humano como alguien incompleto dividido en dos mitades es realmente interesante. De esa forma, el amor es el deseo de encontrar la mitad que nos falta. Lo dicho, hay que leerlo.

viernes, 7 de abril de 2017

Tú.

Creían en la pureza de conexión, por lo que él no podía evitar estremecerse cuando estaba con ella sin importar el tiempo que hubiese pasado desde la última vez. Desde pequeños habían estado destinados el uno para el otro, atados por un cordón invisible que los unía a pesar de las vicisitudes del tiempo y la distancia. Era difícil advertir que algo de eso hubiese cambiado, pero en el fondo eran conscientes de lo que ahora encogía sus corazones. Ya no eran ángeles. Cuando se veían entablaban conversaciones triviales y se despedían con una sonrisa de medio lado en sus rostros. ¿Qué se había roto entre ellos? Al final del día lloraban sin explicación y todo les sobrepasaba. Apuntaron decididos sus nombres en la palma de la mano ante el miedo de olvidar a quienes habían estado toda la vida buscando. No fue suficiente. Ya no hay niños con granos ni chicas con minifalda esperando a la salida de la escuela.

lunes, 27 de marzo de 2017

E s p e c t a d o r

Era tu mayor admirador. Le encantaba tu forma de andar, la reacción que provocaba en ti la noticia más intrascendente de un periódico local o la última canción de un grupo de Seattle que habías descubierto por casualidad. Sin embargo, no sabía si todo lo que sentía era fruto de un gusto irremediable o celos por ver en ti lo que él nunca iba a ser. Era extraño, pero cada día que pasaba más se sentía como un espectador en una función a la que se le ha denegado la entrada. Aplaudía cuando había que gritar. Aunque lo pueda parecer, no estaba triste. Ya lo tenía asumido. Sin embargo, pedía disculpas por las ocasiones en las que aún giraba la cabeza de forma inconsciente cuando pasaban fragmentos de una vida que no era la suya. Era algo que se esforzaba en evitar. En cuanto a ti, que el tiempo no te cambie. Ojalá nunca te cambie.

domingo, 26 de marzo de 2017

#8

Matamos despacio aquello que nos ata
a pesar de todo cuanto se deja atrás,
uniendo estrellas como puntos en el cielo,
rompiendo cadenas, trazando mentiras,
oportunidades de volver a cruzarnos.

sábado, 25 de marzo de 2017

Sputnik

Seguía la estela que dejaba al pasar orbitando sobre sus pasos, recorriendo cráteres y ventiscas en busca de señales secretas. Debía descifrar el mensaje de la humanidad descrito en la comisura de sus labios antes de que el meteorito colapsase en su cabeza. Estaba sin comunicación con la Tierra desde que la estación espacial cerró por huelga de valientes y allí tumbado, consumido por la inmensidad del horizonte, sentía miedo de no saber si había vida fuera, miedo de dar la vuelta a los sentidos, de responder a la llamada del vacío. En cierta forma deseaba dejarse caer esa noche, gravitar en su pecho en busca de tierras recónditas que colonizar.

domingo, 19 de marzo de 2017

Aleluya nº9

Un deseo menos, un sueño obsceno,
un suspiro extraviado, un tren con retraso,
una nube suicida que no tiene quien la siga,
un diván solitario esperando a su rey Midas,
Aleluya.

Mi caricia encaramada, unos versos que te llaman,
un poema enternecido, un joven que ama,
dos cantones divididos, su silueta en un reflejo,
la política servida a modo de panfleto,
Aleluya.

Unos niños en la calle, una luz siempre distante,
las promesas que no olvidan, cada sombra de la noche,
una musa divertida que dibuja un mal pintor
contamina la belleza de esa extraña situación,
Aleluya.

Las sonrisas que se anudan, unos cuerpos que se agitan,
el cartel de está cerrado, una puerta sin salida,
traficantes de esperanzas que hoy recuerdan con dolor
una historia inconexa sin escenas ni guión,
Aleluya.

jueves, 16 de marzo de 2017

Entre lo duro y lo blando

Pasó de largo por el recibidor sin dirigirles una palabra, ansioso por llegar hasta su habitación. Había sido un día complicado, por lo que dejó el paraguas con desdén en la entrada y subió por las escaleras. Tras cruzar el oxidado pomo de la puerta todo cambió. De las paredes rezumaba rocío de jazmín y la luz de la lámpara había transformado su vida en technicolor. La espada de Damocles que durante todo el viaje hasta su cuarto le había acechado con su amenazante filo ahora era solo un regaliz de caramelo. No podía sentirse más feliz que en aquel instante. Pisaba con sus botas de terciopelo la moqueta gastada de la sala, imaginando lugares en los que el olor a hierba recién cortada y la aurora le despertaban por las mañanas. Le encantaban los domingos solitarios como aquel. Mirando al cielo se preguntaba: "Estrellita, ¿dónde te has metido esta noche?".

miércoles, 15 de marzo de 2017

Jude

Cómo duele lo que no se recuerda, lo que mana a borbotones de las cicatrices abiertas que se abren paso por los canales de la piel. La culpa le persigue y si lo alcanza solo es para que le apalee con su zumbido ensordecedor clamando la condena del verdugo. Se niega tres veces cada mañana antes de que la herida supure y vuelva la rutina de ocultar sus brazos con la cabeza agachada. Da igual que fuera buen amigo o el mejor abogado de la ciudad si el monstruo dormitaba durante el día cogiendo fuerzas para su asalto nocturno. Después de cada ataque quedaba exhausto y sabía que así nunca sería capaz de explicar a quienes quería que las dolencias que durante años había achacado a un accidente de tráfico respondían a algo más obtuso. Solo en ocasiones en las que perdía el conocimiento dejaba vislumbrar a su entorno una brizna de su historia, no sin antes escapar al tercer grado al que por miedo o por preocupación rehuía con evasivas.

Él no se sentía suficiente. Ni suficiente agradecido con las atenciones que todos le dedicaban, ni suficiente carismático, ni suficiente interesante, ni mucho menos suficiente merecedor de quienes le dirigían una palabra. Sabía que no tenía nada en el mundo con el que devolverles tantos cuidados y eso le torturaba aún más. Iba de un sitio a otro con un par de harapos en la mochila como únicos testigos de una vida pasada que dejaba atrás en cuanto tenía ocasión de presentarse ante alguien por primera vez. Cada corte era una liberación. El ritual solía acabar en lamentaciones cuando por el resquicio de la puerta del baño reconocía la figura de su amigo despierto en mitad de la noche. Esto se repitió durante varios años sin que se convirtiese en tema de conversación. Entre ellos se conocían bien, por lo que su silencio bastaba para decir aquello para lo que nunca encontraría palabras. Daba igual lo que ocurriera en su niñez o cuáles fueran sus raíces si eso resultaba traumático al joven Jude.

viernes, 10 de febrero de 2017

PLM


Eterno adolescente homosexual
cuida de una madre con delirio mental.
Su intento de suicidio en serie se plasmó.

Con aire despreocupado y humor socarrón,
su amigo es solo marioneta de la sociedad,
¿y qué más da?

En el jacuzzi se vierten los problemas,
su gallina Adele se convirtió en la cena.
¿Y qué más da? Si son cosas de casa.
La vida puede ser una tragicomedia australiana.

Quiéreme desde lo alto de una noria.
Quiéreme, aunque solo sea el 2% de tu historia.
Como Claire mira a Tom, como Arnold besa a Josh,
el reloj de la pared canta nuestra canción.

jueves, 9 de febrero de 2017

El-pájaro-que-da-cuerda

El aleteo del ruiseñor silba una vieja canción de promesas y esperanzas sobre un marinero que perdió la gracia del mar. Cuando suena, gime la tierra aproximándose la hora de la partida. Sin embargo, en las noches en las que la ausencia paga peaje a los corazones rotos, solo hay piedra donde debiera estar el pájaro que con su vuelo da cuerda al mundo. Estatuas inertes o el rumor del oleaje, nada importa si la oniria nos envuelve.