No encuentro nada por lo que vivir
y sigo aquí, aún no es mi fin.
He peleado hasta perder el control,
pero al final hay que continuar.
Estoy cansado de contar hasta diez,
de querer, de no saber.
Cuchillos que vuelan al compás,
días para olvidar.
Un corazón existe solo entre dos,
un número a veces fatal.
Me ha costado aprender la lección.
Así soy yo, no puedo cambiar.
Renegué cien veces más por ti
para ver si estás ahí.
Vendí mi alma a alguien sin más
y así ya no dolerá.
La incertidumbre se apodera de mí.
Tras tantos fracasos nunca estás preparado.
Alguna vez tendrás que tirar la piedra.
El miedo nos sacude en nuestra torpeza.
No hay canciones para describir
tanto desprecio a los sueños perfectos.
De tanto dar vueltas acabo huyendo
de todo aquello que guardaba dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario